La revisión de la Directiva sobre Agua Potable desaprovecha la oportunidad de reconocer el derecho al agua como un derecho humano

La Comisión Europea debe aprobar la revisión de la Directiva sobre el Agua Potable. Es la primera vez que la legislación toma en cuenta las demandas de la primera Iniciativa Ciudadana Europea (ICE) que alcanza su objetivo, la Iniciativa Right2Water. Esta ICE ha reunido más de 1,8 millón de firmas para pedir a la Comisión Europea que proponga una legislación que haga del derecho al agua y al saneamiento un derecho humano en el sentido establecido por las Naciones Unidas.

La Directiva revisada progresa en la buena dirección, especialmente en lo relativo a la obligación de los Estados miembros de tomar todas las medidas necesarias para garantizar el acceso al agua potable a las personas vulnerables y marginalizadas. Ahora bien, dar únicamente consejos de salud e informaciones sobre la calidad del agua no satisface nuestras expectativas.

La Directiva revisada no alcanza su objetivo final y falla a la hora de reconocer este derecho humano. No hay ninguna referencia al inmenso trabajo de los relatores especiales de las Naciones Unidas para el derecho humano al agua y al saneamiento. Estos relatores han hecho numerosas sugestiones sobre la manera en que este derecho puede ser establecido. La Comisión reconoce las exigencias de los ciudadanos y sigue apoyando la puesta en marcha del derecho al agua y al saneamiento como derecho humano, pero esto no queda reflejado en el texto de ley.

Jan Willem Goudriaan, Secretario General de la FSESP y Vicepresidente de la ICE Right2Water, declara que «el hecho de que los Estados miembros tengan que hacer más esfuerzos para proporcionar un acceso al agua potable a los grupos vulnerables, incluyendo a los refugiados, es un logro para todos aquellos que apoyan la Iniciativa Right2Water. No obstante, me decepciona que la UE haya desperdiciado la oportunidad de convertirse en un líder mundial reconociendo este derecho en su legislación. Esperamos que la Comisión tome igualmente en cuenta el derecho al agua y al saneamiento en la directiva-marco».

La Federación Sindical Europea de Servicios Públicos (FSESP) ha apoyado activamente la ICE Right2Water y seguirá haciendo campaña con el Movimiento Europeo del Agua, entre otros, para obtener el compromiso claro de las Instituciones Europeas para el establecimiento del derecho al agua y al saneamiento en los términos definidos por las Naciones Unidas. Es ahora al Parlamento europeo a quien incumbe emitir su opinión y sus proposiciones. Los miembros del Parlamento europeo siempre han apoyado este derecho.

La FSESP confía en que la Comisión Europea podrá hacerlo a su vez, durante el debate sobre la próxima directiva-marco sobre el agua (DCE), publicando un texto de ley ambicioso que tomará en cuenta las demandas de Right2Water.

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