Mujer y Políticas Sociales

Carla Antonelli: "Aún queda por acometer una Ley Integral de Transexualidad Estatal"

Horizonte #Trans: Para hablar de los retos de futuro y la plena igualdad en cuanto a losderechos de las personas transexuales, se hace necesario saber de dónde venimos y los avances adquiridos en este terreno.

POR CARLA ANTONELLI , Diputada Socialista en la Asamblea de Madrid.

La historia de nuestra democracia y el franquismo tardío nos cuenta que este colectivo fue el que más persecución sufrió proporcionalmente con el resto de las siglas LGTBI, al ser el más visible y en muchos casos de forma inevitable durante el proceso de transición de un género a otro. Carne de cañón con la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social de 1970, que venía a derogar y endurecer la Ley de Vagos y Maleantes que incluyó a las personas LGTBI en 1954. Con la ley de 1970 se aumentó la pena a cinco años y se nos internaba en cárceles especiales o psiquiátricos, donde era una práctica habitual el uso de las terapias reparativas de electroshock.

Esta norma fue de aplicación a las personas trans y LGTBI hasta 1979, dos años después de las primeras elecciones democráti­cas en este país, aunque se nos siguió condenando con la figu­ra del escándalo público hasta 1983. Las personas transexua­les que nos sometíamos a una intervención quirúrgica de genitales también fuimos a prisión hasta el año 1981, al ser considerado un delito de mutilación de genitales, así como el cirujano que realizaba la intervención. Por lo que muchas per­sonas hicieron un viaje, a veces sin retorno a Casablanca, Ma­rruecos, donde se realizaba esta cirugía. Última parada del tren para muchas personas que no se las volvió a ver.

En España la primera sentencia que posibilitó un cambio de sexo registral se produjo el 2 de julio de 1987 con el Tribunal Supremo, la cual creó jurisprudencia. Un gran avance y a su vez un estancamiento, ya que en la partida de nacimiento quedaba registrada una anotación marginal que decía “ficción de hembra” o viceversa si era de hombre. Esto no era otra cosa, sino que impedirte los derechos inherentes al nuevo sexo ad­quirido de forma legal, tales como el matrimonio, por lo que al final las personas transexuales nos quedamos atrapadas en un limbo legal hasta el 2001, donde se ganaron sendos recursos a la Fiscalía en Melilla y Ceuta, posibilitando así que pudieran contraer matrimonio con personas de distinto sexo legal.

El siguiente gran avance vino de la mano del Partido Socialis­ta, incluido en el programa electoral de José Luis Rodríguez Zapatero, la Ley de Identidad de Género, que posibilitó el cambio de nombre y sexo registral sin la necesidad de haber pasado por una intervención quirúrgica de genitales, ya que con la jurisprudencia de 1987 era obligatorio someterse a esta cirugía que muchas personas transexuales no tenían como objetivo en su proceso.

En la actualidad el Partido Socialista ha registrado en el Con­greso la reforma de esta Ley para su completa despatologización, inclusión de menores, intersexuales y personas extranje­ras en su tarjeta de residencia. Diez años después de su promulgación el 15 de marzo del 2007.

En cuanto a los derechos sanitarios, fue Andalucía en 1999 la primera comunidad autónoma que incluyó en su cartera de servicios cubrir todo el proceso de las personas transexuales, posteriormente lo hizo Madrid, País Vasco y otras comunida­des. Por lo que queda pendiente que sea considerado una prestación más en el catálogo del Sistema Nacional de Salud. Hecho que siempre ha generado controversia cuando es lle­vado al Consejo Interterritorial de Salud y no pocas veces utili­zado como cortina de humo para desviar la atención de otras situaciones, sufriendo el colectivo estigmatizaciones de todo tipo por parte de medios reaccionarios de la extrema derecha. Asimismo, han ido surgiendo leyes autonómicas integrales de transexualidad, como la de la Comunidad de Madrid del 2016, que se convirtió en la más avanzada de España y referente de otras normas posteriores. Aunque en este aspecto la batalla continúa para que el Gobierno de la Comunidad de Madrid la ejecute y desarrolle de forma completa, ya que no ha puesto en práctica ni el 50% de su articulado, cuestión por la que el Grupo Parlamentario Socialista tiene registradas más de 50 iniciativas de requerimientos al Gobierno para su cumplimien­to.

A nivel nacional aún queda todo un horizonte por acometer, como una Ley Integral de Transexualidad Estatal, la aproba­ción de la anteriormente mencionada reforma de la Ley 3/2007 y sobre todo una inmensa campaña de pedagogía y concienciación social de respeto a las diferencias, en cuanto a la orientación sexual y en este caso a la identidad sexual y/o expresión de género, que deben de ir principalmente dirigi­dos a la educación en nuestros centros de enseñanza pública , concertada y privados.

De igual modo se debe de fomentar guías y protocolos para la empresas y empleados que vayan a iniciar un proceso de tran­sición para hacer frente a los distintos tipos de discriminación que pueden sufrir en el trabajo, así como la sensibilización de los empleadores cuando se den estas situaciones o a la hora de contratar nuevos empleados.

A su vez, el impulso a través de los agentes sociales, de la in­clusión en los convenios colectivos, de cláusulas de promo­ción, prevención, eliminación y corrección de toda forma de discriminación por causa de expresión o identidad sexual, im­pulsando la elaboración de planes de igualdad y no discrimi­nación que incluyan expresamente a las personas trans, espe­cialmente en las pequeñas y medianas empresas. Siendo estas dos últimas cuestiones recogidas expresamente en el artículo 27 de la Ley Integral de Transexualidad de la Comunidad de Madrid.

No es cuestión baladí los logros conseguidos, como tampoco lo son las perspectivas de futuro, a la vez que el presente nos habla de la lucha permanente para que no nos arrebaten lo que tanto ha costado, con la ayuda indispensable de quienes creen firmemente en la igualdad real. Artífices todas de este horizonte trans que ha dejado de ser una inevitable utopía para convertirse en realidad.

Entrevista incluida en el número 6 de La Karishina

 

Igualdad en una sociedad diversa

Vivimos en una sociedad diversa... afortunadamente..., pese a que mu­chos se empeñen en rodear la diversidad, la diferencia, de connotaciones negativas; las diferencias nos hacen únicos y enriquecen nuestra sociedad. Tener una u otra orientación sexual, nos hace diferentes, pero ser diferente no significa ser desigual, y por ello, ser tratado en desigualdad. Por algo tan intrínse­co como es la sexualidad, las políticas demoledoras de gobiernos de derechas han limitado los derechos y libertades de millones de personas en función de un con­cepto subjetivo de “normalidad”. Desde la UGT, nos comprometimos firmemente en realizar una labor reivindicativa y de apoyo hacia los trabajadores y trabajadoras LGTBI. Propugnamos un modelo de sociedad, basada en la solidaridad y en la igual­dad, queremos una sociedad inclusiva donde las políticas igualitarias sitúen en pri­mer plano a la igualdad, donde tengan cabida todas las personas sin importar su orientación e identidad.

A lo largo de los últimos años, hemos asistido a un gran avance en derechos socia­les, podemos afirmar que hubo un antes y un después desde la aprobación de la histórica Ley de matrimonio entre parejas del mismo sexo, una ley que supuso un triunfo en favor de la igualdad y una apuesta más por la eliminación de todo tipo de discriminación por razón de orientación sexual, una ley que no cabe duda, logró un acercamiento al modelo de sociedad que propugnamos. Una ley que consiguió una igualdad jurídica efectiva, igualdad que a día de hoy no ha llegado a ser plena, aún queda un gran trabajo por hacer, aún persisten discriminaciones que, dentro del ámbito laboral se vienen produciendo, en más ocasiones de las deseadas.

Desde UGT, mantenemos el compromiso de combatir la discriminación en el ámbito laboral por orientación sexual y por identidad de género, que debemos continuar reivindicando; impulsando campañas de sensibilización social sobre la necesidad de defender la dignidad de los trabajadores y trabajadoras de nuestro país, desarrollar todas las actuaciones necesarias ante cualquier vulneración, velar y denunciar aque­llos supuestos donde los trabajadores son víctimas de acoso y/o mobbing como forma indiscriminada de despido por motivo de orientación sexual e identidad de género; introducir cláusulas específicas en los convenios, que garanticen la igual­dad de derechos, y su no vulneración; que fundamentalmente, se traducen en des­pidos injustificados y faltas de ascensos profesionales. Y reivindicar la equiparación de derechos en cuanto a preceptos normativos sean causa de discriminación directa e indirecta.

Reivindicamos al Gobierno la inmediata puesta en marcha de la Ley Integral para la Igualdad de Trato y no discriminación contemplando el trato discriminatorio por motivo de orientación sexual, que proteja a todas las personas con independencia de sus circunstancias personales y/o sociales, que garantice su igualdad tanto en el ámbito público como en el privado y en la que se establezcan sanciones a los res­ponsables del trato discriminatorio, así como indemnizaciones por daños morales a aquellas personas que sean víctimas de un trato desigual.

Porque alcanzar la igualdad real, supone realizar políticas transversales desde todos los ámbitos, alcanzar la igualdad es garantizar que nuestro Estado de Bienestar esté concebido en unos principios y derechos inspiradores basados en la no discrimina­ción y asegurar que nuestro sistema sanitario, de servicios sociales y educativo están basados en la igualdad.

ADELA CARRIÓ IBÁÑEZ

Secretaría Confederal de UGT

(Artículo incluido en el número 6 de La Karishina)

#ConMuchoOrgullo: La defensa y el ejercicio efectivo de los derechos LGTBI es un reto para FeSP-UGT

 El 28 de Junio es el Día Internacional del Orgullo LGTBI (Lesbianas, Gays, Trans, Bisexuales, Intersexuales) Es un día para recodar los retos existentes para que las personas LGTBI gocen de manera efectiva de la igualdad de derechos y no se produzcan discriminaciones por orientación sexual o identidad de género.

En esta fecha se conmemoran los disturbios de Stonewall (Nueva York, EE. UU.) de 1969, que marcaron el inicio del movimiento de liberación homosexual.

El Stonewall Inn era un bar llamado frecuentado por lesbianas, gays, trans y bisexuales. Las redadas policiales en los locales LGTB eran comunes en esa época al ser considerada la homosexualidad como una enfermedad. Sin embargo, en la redada que tuvo lugar la noche del 28 de Junio, la respuesta fue diferente: cansadas de la persecución, el hostigamiento y las detenciones, Silvia Rivera, Marsha P. Johnson y otras muchas personas, muchas de ellas de color, se enfrentaron a la policía. Esa noche, se produjeron disturbios que duraron varios días, captando la atención de los medios de comunicación. Se consiguió así abrir el debate social sobre la discriminación existente hacia las personas LGTBI y cientos de personas se fueron sumando a la movilización social en defensa de los derechos LGTBI.

España fue unos de los primeros países del mundo en legalizar el matrimonio entre parejas del mismo sexo. Ocurrió durante el Gobierno de Zapatero, en 2005. En 2007 se aprobó laLey de identidad de género: que permite cambiar el género asignado al nacer sin necesidad de la cirugía de reasignación sexual y se ven reconocidos los derechos más básicos para las personas transexuales.

En la última década 11 comunidades han elaborado leyes para garantizar la igualdad de derechos de las personas LGTBI. Algunas de ellas cuentan además con legislaciones específicas relativas a la identidad de género. Son Madrid, Galicia, Canarias, Cataluña, Baleares, Comunidad Valenciana, Andalucía, Murcia, Extremadura, País Vasco y Navarra.

El Gobierno del PP ha llevado a cabo escasos esfuerzos para hacer efectivos los derechos aprobados en las legislaciones relacionadas con la materia, aprobando leyes que contravienen los legislaciones que defienden los derechos LGTBI. Como por ejemplo la LONCE donde la diversidad familiar queda excluida de los contenidos También han llevado a cabo recortes en servicios como la maternidad de parejas lesbianas o presupuestos para la lucha contra el SIDA.

En la actualidad, según informes de la FELGTB, más del 50% de los y las empleados LGTBI, prefieren no revelar su orientación sexual o identidad de género en el trabajo.

Esta negativa a revelar su orientación sexual y/o identidad de género esta motivada porque el 60% de las personas LGTBI, tal y como nos informa el estudio“Una cuestión de confianza: la visibilidad LGTB en el lugar de trabajo”dirigido por Ben Capell (ESADE Business School – Universitat Ramon Llull) han sufrido algún tipo de discriminación directa o indirecta en el trabajo. La “exposición” en los ámbitos laborales conlleva riesgos como el despido, acoso, comentarios, cambio de actitud hacia ellos/as o en el caso de una entrevista de trabajo la no contratación, pero el ocultamiento también conlleva muchas veces la pérdida de derechos y desigualdad en cuanto al acceso a beneficios hoy ya reconocidos.

Desde FeSP-UGT somos conscientes del reto que supone la lucha contra la LGTBIfobia. Estamos comprometidos con unos servicios públicos para todos y todas basados en el reconocimiento de la diversidad, el respeto, la justicia, la cooperación y la solidaridad. Por eso impulsamos la campaña: CON MUCHO ORGULLO: ESPACIOS LIBRES DE LGTBIFOBIA.

Esta campaña es nuestra contribución a la construcción de unos servicios públicos comprometidos con los derechos LGTBI. A través de los materiales de la campaña queremos afrontar los retos que tenemos por delante para acabar con la discriminación.

Las acciones son:

Necesitamos unos servicios públicos que respeten y que visibilicen la diversidad y garanticen el ejercicio efectivo de los derechos LGTBI. En este sentido creemos fundamental potenciar formación y herramientas para que en los centros de trabajo se promueva el respeto a la diversidad sexual y a la identidad de género, de modo que se combata y prevenga cualquier forma de discriminación.

Esta campaña se presentara en las 17 CCAA y en Ceuta y Melilla. 40.000 carteles con un mensaje claro sobre la defensa de los derechos LGTBI serán distribuidos por todo el país. Más de 1.000 juegos Somos Diversidad serán también distribuidos en los centros educativos para que chicos y chicas, los futuros empleados y empleadas, aprendan sobre la importancia de visibilizar y ejercer los derechos LGTBI.

Con este campaña se colabora en visibilizar que las personas somos diferentes y debemos tener los mismos derechos y oportunidades en todos los ámbitos de la vida.

Visibilizar y defender los derechos LGTBI en el ámbito laboral

 El 15 de julio de 1954, Franco firma la modificación de dos artículos de la Ley de Vagos y Maleantes, para poder perseguir sin tapujos la homose­xualidad. Con la modificación del artículo 2 de la Ley se pasaba a perse­guir a los homosexuales, rufianes y proxenetas, con la pena de interna­miento en un establecimiento de trabajo o Colonia Agrícola, separados de los demás. Se les prohibía residir en un determinado lugar o territorio y se les obli­gaba a declarar su domicilio. Por primera vez en la historia se persigue la iden­tidad, no el acto sexual, y se castiga a los homosexuales por el hecho de serlo, prescindiendo de prueba alguna para hostigar a los sospechosos.

Los centros de trabajo o Colonias agrícolas no eran otra cosa que campos de concentración donde los presos eran recluidos entre uno y tres años en los que se les sometía “en condiciones inhumanas, trabajo hasta el agotamiento, palizas y otros castigos corporales y hambre. El recuerdo de la represión franquista nos muestra la realidad de la larga lucha de las personas LGTBI no solo por la conquista del derecho de ser, sino también por la conquista de libertad y el reconocimiento de su dignidad. Una lucha que se ha transformado en una gran marcha en todo el mundo, como muestra la celebración este año en Madrid, de El World Pride, la marcha por el Orgullo, en la que asistirán más de dos mi­llones de personas que llegan de todos los rincones del mundo. Un día para la celebración, pero también para la denuncia, porque aún en muchos países, se castiga con pena de muerte el hecho de ser gay, lesbiana, transexual o bisexual. En España, fue el 30 de junio cuando el Congreso daba luz verde a la reforma del Código Civil, incluyendo un párrafo al artículo 44 en el que se afirma que “El matrimonio tendrá los mismos requisitos y efectos cuando ambos contrayentes sean del mismo o de diferente sexo” En el año 2007, se aprueba la ley de identi­dad de género, que permite cambiar el género asignado al nacer sin necesidad de la cirugía de reasignación sexual y se ven reconocidos los derechos más bá­sicos para las personas transexuales. Sin embargo, a pesar del avance que esta legislación supone todavía hay mucho camino por recorrer. Desde FeSP UGT, estamos trabajando por la equiparación de derechos en los ámbitos laborales y sociales, haciendo efectivas las leyes. Tal y como afirma Eurian Leite, coordi­nador del Comité LGTBI de Interaméricas de la IPS. “Necesitamos una acción afirmativa en los sindicatos para luchar contra los prejuicios y la violencia en el lugar de trabajo y en la sociedad. Un sindicato más diverso es más eficaz, y fortalece el poder colectivo para defender los derechos sindicales y humanos”.

Conscientes de que la lucha por los Derechos y la Igualdad de trato de las per­sona LGTBI en los ámbitos de trabajo forma parte de nuestra lucha sindical des­de FeSP UGT vamos a seguir trabajando para el avance de los derechos LGTBI en las administraciones públicas, así como para incorporar medidas de acción positiva de inclusión/diversidad en la negociación colectiva.

Medidas como la incorporación de un protocolo de actuación ante casos de discriminación por orientación sexual e identidad de género, o excluir del cóm­puto de absentismo para el despido objetivo, complementos de productividad o evaluación de desempeño, las faltas de asistencia ocasionadas por consultas, trámites o incapacidad temporal relacionada con el proceso de transición de las personas trans. Son algunas de las acciones que debemos incluir en la ne­gociación colectiva, con el fin de visibilizar y defender los derechos LGTBI en el ámbito laboral.

Julio Lacuerda Castelló, Secretario General de FeSP-UGT

(Artículo incluído en el número 6 de La Karishina)

herramientas inclusión

10 Herramientas para la inclusión de la Igualdad y la Diversidad en la Acción Sindical.

 Primera: Negociación Colectiva

 Segunda: Planes de Igualdad

 Tercera: Medidas de Conciliación

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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