La Karishina 8 de marzo: Seguimos luchando

Tal y como afirma Cecilia Castaño, cuando el compro­miso político con la igualdad de género deja de sus­tentarse sobre los objetivos de equidad y justicia so­cial y pasa a justificarse de forma exclusiva en términos de resultados económicos, si la situación económica empeora, es fácil para los gobiernos utilizar la excusa de la re­ducción del gasto público para revertir las políticas de igual­dad y eliminar los organismos de igualdad de género, lo que sin duda está ya repercutiendo en la situación de las mujeres en todos los ámbitos, incluyendo su situación laboral, partici­pación social y política, situaciones de violencia, y en el papel de la atención y cuidados.

Para comprender el camino que hemos recorrido hasta la constitución de los organismos y políticas de igualdad, es ne­cesario recordar que los avances de igualdad conseguidos en el marco político nunca obedecen a hechos casuales, sino que responden al empeño constante y decidido de las mujeres por transformar una realidad que históricamente las ha discrimi­nado. En palabras de Celia Amorós “las reivindicaciones no pueden entenderse como algo dado, lógico o natural. Al contrario recordemos que incluso una reivindicación tan aparentemente natural o evidente como el derecho al sufragio era rechazada como antinatural por la mayor parte de la sociedad. Así, hasta llegar a la consecución de las políticas de igualdad se ha recorrido un largo proceso en el que el sistema se ha defendido una y otra vez, de muy diversas formas, de las legítimas aspiraciones de igualdad de la mitad de la humanidad.

Sigue leyendo este y otros artículos en el número especial del 8 de marzo en La Karishina, la revista de Mujer y Políticas Sociales de FeSP-UGT

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